#PortalAfricanista AL PRESENTAR esta célebre obra mágica al estudiante de la ciencia oculta, son
necesarias algunas notas a modo de prefacio.
La Clave del Rey Salomón, salvo por algunas copias incompletas y mutiladas publicadas
en Francia en el siglo XVII, nunca ha sido publicada, sino que ha permanecido por siglos
en manuscritos inaccesibles salvo para pocos investigadores afortunados, para quienes se
abrieron los nichos más recónditos de las bibliotecas. Por esto me considero altamente
honrado al ser el individuo que tuvo la fortuna de presentarla a la luz del día.
Fuente primordial y reservorio de la Magia Cabalística, y origen de mucha de la magia
ceremonial de los tiempos medievales, la Clave ha sido siempre estimada por escritores
ocultistas como una óbra de la más alta autoridad; y es de señalarse que en nuestros días
Eliphas Lévi la ha tomado como el modelo en ~el cual basó su Dogma y ritual de la alta
magia. Debe ser evidente para el lector iniciado de. Lévi, que la Clave de Salomón fue su
libro de estudio, y al final de este libro, doy un fragmento de un manuscrito hebreo antiguo
de la Clave de Salomón traducido y publicado en la Filosofía oculta, así como una
invocación llamada La invocación cabalística de Salomón, que tiene una ana-logia muy
cercana con una que aparece en el Primer Libro, la cual fue construida en la misma manera,
sobre el esquema del Sefiroth.
La historia del original hebreo de la Clave de Salomón se da en las introducciones, pero hay
mucha razón para suponer que está enteramente perdida, y Christian, el discípulo de Lévi,
dice lo mismo en su Historia de la Magia.
No encuentro razón para dudar de la tradición que asigna la paternidad de la Clave al Rey
Salomón, ya que entre otros, Josefo, el historiador judío, menciona especialmente las obras
mágicas atribuidas a ese monarca. Esto está confirmado por muchas tradiciones orientales,
y su excelencia mágica es mencionada frecuentemente en Las mil y una noches.
Hay, sin embargo, dos obras sobre Magia Negra, el Grimorium Verum y la Clavicola di
Salomone ridolta, que han sido atribuidas a Salomón, y que han sido en algunos casos
mezcladas especialmente con la presente obra, pero que en realidad no tienen nada que
hacer junto a ella; estas obras están llenas de magia diabólica, y yo no podría prevenir lo
suficiente al estudiante contra ellas.
Hay también otra obra llamada Lemegeton o La Clave Menor del Rey Salomón,* que está
llena de sellos de varios espíritus, y no es la misma que el libro presente. Sin embargo, es
extremadamente valiosa en su propia especialidad.
Al editar este volumen he omitido uno o dos experimentos que caen evidentemente dentro
del terreno de la magia negra, y que obviamente han derivado de las dos obras góécicas
mencionadas arriba. Debo además prevenir al practicante coñtra el uso de la sangre; la
oración, el pantáculo y los perfumes, usados correctamente, son suficientes, mas la primera
se acerca peligrosamente al sendero del mal. Aquel que, a pesar de las advertencias de este
volumen, determine trabajar con el mal, esté seguro que éste se le revertirá y que será
golpeado por la corriente regresiva.
Esta edición se ha preparado a partir de diversos manuscritos antiguos que se encuentran en
el Museo Británico, los cuales difieren todos entre sí en diferentes puntos: algunos dan lo
que otros omiten, pero lamentablemente todos concuerdan en un punto: la execrable
mutilación de las palabras hebreas por la ignorancia de quienes las transcribieron. Mas es
en los pantáculos donde el hebreo es peor; las letras están tan vilmente garabateadas que
son prácticamente indescifrables en la actualidad en algunas partes, y ha sido parte de mi
trabajo durante varios años el corregirlas y restituirlas al hebreo correcto junto con los
caracteres mágicos en los pantáculos. El estudiante, por lo tanto, puede confiar en que en la
presente reproducción están lo más correctamente que ha sido posible. Así, he corregido,
donde he podido, el hebreo de los nombres mágicos en los conjuros y los pantáculos, y
donde no ha sido posible hacerlo, los he puesto en la forma más usual, comparando
cuidadosamente un manuscrito con otro. Los capítulos están clasificados un poco diferente
en varios manuscritos, en algunos casos el material contenido en ellos está traspuesto,
etcétera. Donde ha sido necesario he añadido notas.
Los manuscritos a partir de los cuales se ha editado esta obra son: Add. 10862; Sloane
1307 y 3091; Harleian 3981; King 288 y Lansdowne 1202 y 1203, según su clasificación
en el Museo. Británico; siete códices en total.
De todos éstos, el manuscrito Add. 10 862 es el más antiguo; data de cerca de fines del
siglo XVI; el Harleian es probablemente de mediados del siglo XVII; los demás son
bastante posteriores.
El manuscrito Add. 10 862 está escrito en latín abreviado, y es difícil de leer, pero
contiene capitulos que faltan en los demás, así como una importante introducción. Su lenguaje
es más conciso. Su título es cortó, simplemente: La Clave de Salomón, traducida de
la lengua hebrea al latín. Una copia exacta de la firma del autor del manuscrito se da en la
figura 93. Los pantáculos están muy mal dibujados.
Los manuscritos Harleian 3981, King 288 y Sloane 3091, son similares y contienen el
mismo material y casi las mismas palabras; pero el último tiene muchos errores de transcripción.
Todos están en francés. Los conjuros y las palabras con que están escritos están
más completas que las de los manuscritos Add. 10862 y Lansdowne 1202. El título es La
Clave de Salomón, rey de ¡os hebreos, traducida de la lengua hebrea a la italiana por
Abraham Colorno, por orden de su SerenLfima Majestad de Mantua, y recientemente
puesta en francés. Los pantáculos están mucho mejor dibujados, en tintas de color, y en el
caso del manuscrito Sloane 3091, se emplearon el oro y la plata.
El manuscrito Sloane 1307 está en italiano; su título es La Clazicola di Salomone. Redotta
et epilo gata n~lla nostra materna un gua del dottissrirno Gio Peccatrix. Está llena de magia
negra y es una mezcla de la propia Clave y los dos libros mencionados de magia negra. Los
pantáculos están mal dibujados. Sin embargo, da parte de la introducción al Add. 10862, y
es el único manuscrito que lo hace, salvo el comienzo de otra versión italiana que está
unida con el primer manuscrito, y lleva el título Zecorbenei.
El manuscrito Lansdowne 1202 es Las claves verdaderas del rey Salomón, por Armadel.
Está bellámente escrito, con sus letras iniciales pintadas, y los pantáculos están cuidadosamente
dibujados con tintas de color. Es más conciso en su estilo, pero omite varios
capítulos. Al final hay algunos extractos cortos del Grimorium Verum con los sellos de
espíritus malignos, que, como no pertenecen a la Clave de Salomón misma, no los he dado,
ya que la clasificación evidente de la Clave es en dos libros y no más.
El manuscrito Lansdowne 1203 es Las verdaderas da-. ves de Salomón traducidas del
hebreo al latín por el rabí Abognazar (¿Aben Ezra?). Está en francés exquisitamente escrito
en letras de molde, y los pantáculos están cuidadosamente dibujados con tintas de color.
Aunque contiene material similar al de los otros, el arreglo es completamente diferente; está
todo en un libro y no existe la división en capítulos.
La antigüedad de los sellos planetarios está demostrada por el hecho de que entre los
talismanes gnósticos del Museo Británico existe un anillo de cobre con los sellos de Venus,
que son exactamente los mismos dados por los escritores medievales sobre magia.
En lo que se refiere a los Salmos, en todos los casos he dado la numeración inglesa y no
la hebrea.
Axact

Axact

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